viernes, 5 de junio de 2009

Pese a abucheos, gana Obdulio debate en CU

Promesas, ideas vagas y coqueteo con estudiantes, la tónica del encuentro. Cada aspirante mostró su estilo, desde sobriedad hasta diplomacia.

Promesas de campaña, ideas vagas y el coqueteo con los jóvenes universitarios caracterizaron el debate de candidatos de PRD, PAN y PRI a jefe delegacional en Coyoacán.
Un debate sui géneris, marcado por el silencio del público ante la prohibición de aplausos y abucheos.
Cerca de las once la mañana, el auditorio Ricardo Flores Magón de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM fue abarrotado por estudiantes y simpatizantes panistas y perredistas.
Aunque pronto las porras quedaron inhibidas por la moderadora, Elizabeth Juárez, quien amagó “suspender el encuentro” si las demostraciones de apoyo o rechazo proseguían.
Al final, los ánimos se desbordaron y la civilidad se perdió entre gritos: “¡Obdulio delegado!..¡Ni un voto al PRI ni un voto al PAN!...”.
Tras el encuentro de poco más de una hora, los candidatos Obdulio Ávila (PAN) y Raúl Flores (PRD) se declararon ganadores.
Sin embargo, a decir de los estudiantes, el panista tomó ventaja sobre sus adversarios, al definir en concreto sus acciones de gobierno y aprovechar que Flores sólo ensalzaba los programas del gobierno de la ciudad como Prepa sí.
Fausto Zapata, aspirante del PRI, quien apareció de último momento, jugó de comodín entre los dos candidatos punteros.
Pese a que veló las armas ante el estudiantado, en más de una ocasión desequilibró a sus contrincantes con provocaciones al público.
—¿Se sienten más seguros? —lanzó en una de sus réplicas.
¡Noooooo! —respondían al unísono lo mismo simpatizantes del PAN que del PRD.
—¿Hay más trabajo?
—¡Nooo!
—¿Hay políticos para defender el país?...
“¡Alto!”, dijo la moderadora, señalando que la excitación de los presentes violaba la reglas de aquel ejercicio democrático.
Al abordar cada uno de los temas, los tres personajes mostraron su estilo. Ávila lucía serio, sobrio, enfundado en su chamarra azul y oro; Flores se mostró desenfadado y hasta admitió que aún tiene pendiente el término de su licenciatura en Ciencias Políticas; Zapata... no perdió la diplomacia.
El perredista buscó seducir a los jóvenes parafraseando al futbolista de los Pumas, Paco Palencia, al señalar: “Qué fácil es enamorarse de la Universidad”. Enseguida astilló a sus contrincantes: “Fue difícil la época del PRI, pero más duros los nueve años del PAN”.
Encarrerado, Ávila advirtió que el 1 de octubre gobernará la demarcación y fijó las acciones de gobierno, que van desde el compromiso de estar cerca de los ciudadanos hasta alimentar a los más pobres.
Siguieron los ataques panistas y perredistas, aunque ligeros.
En el cierre panista vino la catarsis del público silenciado y la mitad del auditorio, que apoyaba a Flores, se levantó y dio la espalda alzando el puño izquierdo.
El orden devino en desastre. El panista salió aprisa por la puerta izquierda, entre gritos de perredistas. Flores bajó por la derecha encumbrado por sus simpatizantes.
Luis Velázquez, México, D.F. (Milenio)

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